Muchos -o tod@s- tenemos sueños, o por lo menos un sueño. Pero ¿sabías que cuanto más un sueño se habita, más cobra fuerza y realidad?
¿Cómo habito mi soñar?
¿Desde qué lugar habito los sueños?
.
El sueño es la semilla. La visión de dónde y cómo quiero vivir mi vida es también una semilla.
Semilla desde dónde germina y crece mi manera integrativa de habitar la vida y el cosmos: mi cuerpo, mi mente, mi corazón, mi voz, mi alma.
Los retiros de Año Nuevo en Estivalia van de recursos: son herramientas, artes y técnicas, con las que redescubrirnos para habitarnos mejor.
Va de habitar de lleno en cuerpo. Escucharlo y comprenderlo. ¡Mi tierra mi cuerpo!
Va de connectar, reconnectar y permanecer en un corazón abierto, centro de los sueños.
Va de soñar y valorar lo soñado. Valorar lo conseguido hasta hoy, el punto de partida que hoy es.
Va de observar el sueño común, el de la comunidad humana fusionada con lo que es: naturaleza.
En el encuentro vamos a desaprender…. desconstruir… Observar patrones obsoletos o quizás menos útiles. Identificar lo genuinamente deseado.
Y ponernos en camino, viviendo cómo nos acerquen al soñar la danza, la meditación, el juego, la música, el canto, las reflexiones, los silencios, el cuerpo, el teatro, el yoga, el masaje…

Texto escrito por Mireia Masdeu y Gregoire Lambadarios
Explorando, aprendiendo y disfrutando de la aventura que es vivir y compartir con los demás seres y el planeta tierra.