Una propuesta de Estivalia diferente ya bella 🦋
… del piar de un pájaro se desprende la musicalidad … el ritmo del crecer del arte de florecer se germina acogiendo la flor que somos, sintiendo el crecer y la fertilidad interior, el brotar y respirar del bosque que creamos junt@s, en el arte de renacer...
Y en ese proceso, nos damos cuenta de que hay un nuevo camino de crecimiento, una en la que florecer no es solo crecer, sino transformarse desde dentro.

Florecer tiene que ver con desplegar todo mi ser con confianza, sin miedo y con gran generosidad hacia mi y hacia los demás. Y el arte para hacerlo pasa con conseguir alinear mi sentir con mi pensar y con mi hacer.
El autoconocimiento lleva a la coherencia y eso alinea mi ser.
Todas aquellas herramientas que me ayuden a descubrir y utilizar el cuerpo, que me lleven a observar más y mejor mi entorno para alinearme con él y, especialmente explorar la mente para comprenderla y transformarla en virtud me harán florecer y dar un sentido mas bello a mi vida y a todos aquellos a quién pueda beneficiar mi camino.
Florecer es transitar por diferentes etapas para llegar a expresarme con miles de formas y colores. En ese transitar voy descubriendo para mí y para el mundo, la belleza que hay en mi interior.
Es el resultado de la nutrición y las enseñanzas que me proveen mis experiencias. Donde el sustrato se compone de vivencias pasadas y el abono de las experiencias más recientes.
A veces, este florecimiento comienza cuando logramos sintonizar con nuestra verdadera naturaleza, ese espacio en el que nos permitimos ser sin miedos ni barreras.

Florecer, dentro de un proceso, es una etapa de desarrollo armonioso y lleva implícitamente mucha belleza.
En el proceso humano que va del nacimiento a la muerte, corresponde a un periodo de madurez donde se integran las experiencias del pasado para abrir a un futuro lleno de sabiduría.
Siguiendo la analogía natural, la siguiente etapa será la de dar paso a un fruto, símbolo asociado a la fertilidad y la abundancia, antes de una nueva semilla, promesa de un nuevo ciclo.
El arte de florecer tiene que ver con la consciencia de estos ciclos que marcan nuestras vidas. Un florecimiento consciente siempre será más armonioso, más equilibrado y proveerá más frutos. Al situarnos dentro de esta perspectiva, podemos asumir mejor los retos que nos plantea y acoger los regalos que nos brinda 🤗.
Abracemos, brindemos, sumemos y sellemos esas etapas de renacer, brotar, vibrar, brillar, …. Ciclos, cambios, impermanencia, vida. ¡Fuera y dentro es primavera!